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Cómo estudiar para un examen en poco tiempo: plan para 1, 3 y 7 días

Por 12 min de lectura
En este artículo
  1. Qué puedes conseguir en pocos días (y qué no)
  2. Primero, 30 minutos para decidir qué entra
  3. Cómo estudiar para un examen en poco tiempo: preguntas, no relecturas
  4. Reparte aunque solo tengas tres días
  5. Plan para un examen en una semana
  6. Plan para un examen en 3 días
  7. Dormir, café y noches en vela
  8. Los nervios: qué ayuda y qué no se sostiene
  9. Errores frecuentes con poco tiempo
  10. Preguntas frecuentes
  11. En resumen

Para estudiar para un examen en poco tiempo no sirve hacer lo de siempre más deprisa. Con pocos días por delante, lo que funciona es decidir primero qué entra y qué no, estudiar haciéndote preguntas en lugar de releer, repartir aunque solo tengas tres días y no quitarle horas al sueño. Releerlo todo de golpe la víspera da sensación de control, pero rinde menos que preguntarte en cuanto el examen no es inmediato.

En esta guía tienes qué se puede conseguir en pocos días y qué no, cómo decidir en media hora qué temas estudiar, un plan para una semana, otro para tres días y qué hacer si el examen es mañana. Al final, lo que dicen los estudios sobre las noches en vela, el café y los nervios.

Qué puedes conseguir en pocos días (y qué no)

Releer y empollar rinden, sobre todo, en una prueba inmediata. En un experimento con 120 universitarios, cada uno releyó un texto y se puso a prueba con otro, sin corrección. A los cinco minutos recordaban más del texto releído (81 % frente a 75 %). A los dos días la cosa se daba la vuelta: 68 % del texto con el que se habían puesto a prueba y 54 % del releído (Roediger y Karpicke, 2006). Tu examen no es dentro de cinco minutos.

Con el estudio agrupado pasa algo parecido. En un experimento con tarjetas de vocabulario, las palabras repasadas a lo largo de cuatro días se recordaban al día siguiente mejor que las empolladas el último día (54 % frente a 34 %), aunque al acabar el primer día los participantes creían que recordarían más lo estudiado de golpe (Kornell, 2009).

Y hay un límite de horas. Con la cuenta del blog, un examen de 8 temas, a unas 2 horas por tema, pide unas 24 horas de estudio (temario, dos simulacros y un 20 % de margen), como se explica en cómo hacer un plan de estudio para exámenes. Con una semana llegas justo; con tres días saldrán unas 12 o 13 horas, así que habrá que recortar con criterio.

Primero, 30 minutos para decidir qué entra

Antes de abrir los apuntes, dedica media hora a hacer una lista con todos los temas y, para cada uno, mira tres cosas:

  1. Cuánto pesa: la guía docente dice qué partes cuentan y si hay nota mínima en alguna.
  2. Qué se pregunta: los exámenes de otros años enseñan qué temas salen siempre y en qué formato (test, problemas, desarrollo).
  3. Cómo lo llevas: si lo entiendes y te faltan repasos, o si no lo has tocado.

Con eso, cada tema va a una de tres columnas:

ColumnaQué entraQué haces
ALo que más pesa y más se preguntaSe estudia seguro, con preguntas y problemas
BLo que cae a veces o pesa menosSolo si te sobra tiempo tras lo A
CLo que casi nunca sale o no te da tiempo ni a empezarFuera, sin culpa

Esto es un criterio práctico, no el resultado de un estudio. Sobre el orden dentro de lo A sí hay datos de laboratorio: cuando los participantes tenían que elegir entre cosas que aún no sabían, elegían las más fáciles, las que estaban a punto de saberse, y con eso salieron ganando (Kornell y Metcalfe, 2006). Y con mucha prisa y textos largos, la gente ya tiende por sí sola a dedicar más tiempo a lo que ve fácil (Son y Metcalfe, 2000).

Cómo estudiar para un examen en poco tiempo: preguntas, no relecturas

Con pocos días, cada hora tiene que fijar algo. El método es el mismo de siempre, más apretado: lees un apartado, cierras los apuntes, escribes o dices lo que recuerdas y compruebas qué te has dejado. En asignaturas de problemas, resuelves sin mirar la solución. Tienes seis formas de hacerlo en la guía de active recall.

Ponerse a prueba también ayuda cuando el examen está cerca, aunque menos que con más margen. En un metaanálisis, la ventaja frente a reestudiar fue de 0,41 cuando la prueba final era en menos de un día y de 0,69 cuando era a un día o más; y, en conjunto, casi el doble cuando se corregían las respuestas que cuando no (0,73 frente a 0,39) (Rowland, 2014). Corrige siempre lo que respondes: con prisa es fácil saltárselo.

Dos atajos que no lo son: hacer resúmenes bonitos y subrayar. Según los estudios, rinden menos que preguntarte, como explico en técnicas de estudio.

Reparte aunque solo tengas tres días

Repartir no es solo cosa de cuatrimestres. Cuanto más cerca está el examen, más corto conviene que sea el espacio entre repasos: con la prueba a una semana, la separación que mejor funcionó en un estudio con más de 1.350 personas rondaba el 20-40 % de ese plazo, es decir, entre un día y medio y tres días (Cepeda y otros, 2008). Cómo se hace a lo largo de un cuatrimestre lo tienes en repaso espaciado.

En la práctica, con tres o siete días: empieza cada día con 20 minutos de preguntas de lo que estudiaste el día anterior, sin mirar, y apunta lo que fallas. Lo fallado vuelve al final, en el simulacro y la víspera.

Plan para un examen en una semana

Es el caso con más margen, y aun así justo: da para unas 22-24 horas, en bloques de 1 a 2 horas con descansos. Para el ejemplo, 8 temas:

DíaQué hacesHoras
130 min para decidir qué entra; temas 1 y 23,5
220 min de preguntas de los temas 1 y 2; temas 3 y 43,5
3Preguntas de 3 y 4 (y de lo que fallaste); temas 5 y 63,5
4Preguntas de 5 y 6; temas 7 y 83,5
5Un examen de otro año con el reloj en marcha, y corregirlo3,5
6Lo que fallaste en el simulacro y preguntas de todo, mezcladas3,5
7 (víspera)1 o 1,5 h de preguntas de lo que más fallas; nada nuevo1,5
Total22,5

Si en tu semana hay clases o trabajo, mira primero cuántas horas libres tienes de verdad: si no llegan, recorta temas B antes que el simulacro. Los bloques los puedes llevar con la técnica Pomodoro, salvo el simulacro, que va seguido y con la duración real del examen.

Plan para un examen en 3 días

Con tres días saldrán unas 12 o 13 horas. No da para todo, y por eso la media hora del principio es la más importante.

DíaQué hacesHoras
130 min para decidir qué entra; la mitad de los temas A, estudiados con preguntas5
220 min de preguntas del día 1; el resto de lo A (y lo B, solo si sobra tiempo); por la tarde, un examen de otro año (o la mitad)5
3 (víspera)Repasar los fallos del simulacro y preguntas mezcladas de todo lo A; nada nuevo2,5
Total12,5
Nuria y el examen del jueves

Nuria (un ejemplo) estudia segundo de ADE y el lunes por la mañana se da cuenta de que el jueves tiene Contabilidad y apenas la ha tocado. En media hora, con la guía docente y dos exámenes de otros años, ve que los asientos de amortización y las existencias salen en los dos y pesan la mitad del examen: son su columna A. Los dos últimos temas no salen en ninguno: columna C. El lunes y el martes hace asientos sin mirar la solución, y el martes por la tarde, el examen del año pasado con el reloj en marcha. El miércoles no aprende nada nuevo: repasa sus fallos y se acuesta a su hora.

Si el examen es mañana

Con un día se trata de salvar lo que más pesa:

  1. 20 minutos para elegir los dos o tres temas que más pesan y más se preguntan.
  2. De tres a cuatro bloques de 1 a 1,5 horas: estudias un apartado, cierras, escribes lo que recuerdas y compruebas.
  3. El último bloque, con preguntas de exámenes de otros años, aunque sean sueltas.
  4. Duerme. Una noche en vela te deja con peor atención y peor memoria de trabajo justo el día del examen, como verás abajo.

Dormir, café y noches en vela

La noche en vela es la tentación de los que van tarde. Lo que dicen los estudios:

  • Sin dormir rindes peor, y no te das cuenta de cuánto. En un metaanálisis de 70 artículos, pasar entre 24 y 48 horas sin dormir empeoró sobre todo la atención y la memoria de trabajo (Lim y Dinges, 2010). En un experimento con 44 universitarios, quienes pasaron 24 horas sin dormir lo hicieron peor en una prueba de pensamiento crítico, pero creían haberlo hecho mejor que los que habían dormido (Pilcher y Walters, 1997).
  • El sueño de las semanas anteriores también se asocia con la nota. En los estudios que cito en exámenes de enero, dormir más y con horarios regulares iba unido a mejores notas (son estudios de asociación).
  • El café, con medida y temprano. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, en adultos sanos, fuera del embarazo, hasta 200 mg de cafeína de una vez y 400 mg al día no plantean problemas de seguridad; las bebidas energéticas llevan unos 300-320 mg por litro, así que una lata de medio litro ronda los 150-160 mg (EFSA, 2015). La cafeína ayuda sobre todo a estar alerta, y su efecto sobre la memoria es menos constante (McLellan y otros, 2016). Y quita sueño aunque no lo parezca: en un estudio con 12 adultos, 400 mg tomados seis horas antes de acostarse redujeron el sueño medido en más de una hora, aunque en su diario la pérdida parecía menor (Drake y otros, 2013). Café por la mañana o a primera hora de la tarde, y no en las seis horas antes de acostarte.

La recomendación para adultos es dormir siete horas o más cada noche (Watson y otros, 2015). Si tienes que elegir entre un tema B y dormir, duerme.

Los nervios: qué ayuda y qué no se sostiene

Circulan muchos trucos de última hora contra los nervios. Uno de los más estudiados es escribir durante diez minutos sobre tus preocupaciones justo antes del examen: un estudio de 2011 encontró que mejoraba la nota (Ramirez y Beilock, 2011), pero una réplica de uno de sus experimentos, con 131 universitarios, no encontró efecto (Camerer y otros, 2018), y un metaanálisis de 21 estudios no lo respalda (O'Meara y Lovett, 2025).

Lo que sí está en tu mano es llegar habiendo practicado el formato: haber hecho al menos un examen de otro año con el reloj en marcha hace que el examen real tenga menos sorpresas. Es un criterio práctico, no un dato. Y si la ansiedad ante los exámenes te bloquea siempre, no es algo que se arregle en tres días: muchas universidades tienen un servicio de atención psicológica para estudiantes, y vale la pena preguntar.

Errores frecuentes con poco tiempo

  • Empezar por el tema 1 sin mirar qué pesa más.
  • Releer y subrayar en lugar de preguntarte.
  • No corregir lo que respondes.
  • Dejar el simulacro para la víspera, cuando ya no da tiempo a arreglar lo que falla.
  • Aprender temario nuevo la víspera en lugar de repasar.
  • Recortar sueño antes que temas.

Y para el próximo examen: si empiezas dos o tres semanas antes con un plan de estudio, no llegarás con tres días.

Preguntas frecuentes

¿Se puede estudiar un examen en un día?

Se puede salvar parte de él. Dedica 20 minutos a elegir los dos o tres temas que más pesan y más se preguntan, estúdialos en bloques de 1 a 1,5 horas haciéndote preguntas sin mirar, termina con preguntas de exámenes de otros años y duerme. Releerlo todo de golpe da sensación de control, pero rinde menos que preguntarte si el examen no es inmediato.

¿Cómo estudiar para un examen en 3 días?

Con tres días saldrán unas 12 o 13 horas, así que hay que recortar: el primer día, media hora para decidir qué temas entran y la mitad de lo importante; el segundo, el resto y un examen de otro año; el tercero, repasar los fallos, sin nada nuevo. Desde el segundo día, empieza con 20 minutos de preguntas de lo del día anterior.

¿Cuántas horas al día debo estudiar si quedan pocos días?

Depende de las horas libres que tengas de verdad. Como orientación, un examen de 8 temas pide unas 24 horas: con una semana salen unas 3,5 al día; con tres días, unas 5 los dos primeros y menos la víspera, y aun así no da para todo. Si no llegas, recorta temas que pesen poco antes que horas de sueño.

¿Es mejor pasar la noche en vela o dormir?

Dormir. En un metaanálisis, pasar entre 24 y 48 horas sin dormir empeoró sobre todo la atención y la memoria de trabajo, y en un experimento quienes no durmieron rindieron peor pero creían haberlo hecho mejor. Si tienes que elegir entre un tema que pesa poco y dormir, duerme.

¿Sirve el café o una bebida energética para estudiar?

La cafeína ayuda a estar alerta, pero su efecto sobre la memoria es menos constante. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, en adultos sanos, fuera del embarazo, hasta 200 mg de una vez y 400 mg al día no plantean problemas de seguridad; una lata de medio litro de bebida energética ronda los 150-160 mg. Tómala por la mañana o a primera hora de la tarde: incluso seis horas antes de acostarte puede quitarte sueño.

¿Qué estudio primero si no me da tiempo a todo?

Lo que más pesa en la nota y más se pregunta en los exámenes de otros años; mira la guía docente para saberlo. Dentro de eso, empieza por lo que tienes casi aprendido antes que por lo que no entiendes en absoluto: en experimentos de laboratorio, quienes elegían estudiar lo más fácil de lo que aún no sabían salieron ganando.

En resumen

  • Con poco tiempo, lo primero son 30 minutos para decidir qué temas entran, con la guía docente y los exámenes de otros años.
  • Releer y empollar rinden sobre todo en una prueba inmediata: a uno o dos días ganan preguntarte y repartir.
  • Reparte aunque solo tengas tres días: empieza cada día con preguntas de lo del día anterior.
  • Una semana da para unas 22-24 horas y un simulacro; tres días, para unas 12 o 13, y hay que recortar.
  • No cambies sueño por estudio: sin dormir rindes peor, y no te das cuenta de cuánto.
  • Café, con medida y lejos de la hora de dormir; escribir tus preocupaciones antes del examen no ha resistido una réplica ni un metaanálisis.
Ángel Moliné

Estudio informática e inteligencia artificial en Zaragoza. Creé AgendaUni porque ninguna agenda encajaba con cómo funciona la universidad, y es la que uso cada día. Más sobre mí.

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